
Ismael Sánchez (IU) pide al alcalde que evite que 11 familias de Palmete sean empujadas al desahucio
El concejal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Sevilla ha denunciado públicamente la situación de extrema inseguridad jurídica que sufren once familias del barrio de Palmete, con nueve menores, que se pueden enfrentar a desahucios pese a contar con contratos de alquiler con opción a compra plenamente vigentes.
Las viviendas, construidas en su día por la promotora Solar de Palmete S.L., fueron adjudicadas en algunos casos con la participación de la empresa municipal EMVISESA. Tras la quiebra de la promotora, el bloque pasó a manos del Banco Santander, que mantiene un procedimiento judicial ignorando la existencia y validez de dichos contratos, dejando a las familias en una situación de absoluta indefensión.
Sánchez considera inaceptable que el Ayuntamiento de Sevilla permanezca impasible ante un conflicto que afecta directamente al derecho a la vivienda y que tiene su origen en una operación en la que intervinieron actores públicos. La pasividad municipal está contribuyendo a agravar un problema social de enorme gravedad, especialmente en un contexto de emergencia habitacional como el que vive la ciudad.
La formación de izquierda reclama al alcalde de Sevilla que asuma su responsabilidad política y actúe de manera inmediata. El Ayuntamiento no puede limitarse a ser un espectador cuando esta promoción recibió dinero público, existen contratos en vigor, familias que han cumplido con sus obligaciones y una entidad financiera que pretende borrar de un plumazo años de vida y derechos adquiridos.
Izquierda Unida exige al gobierno municipal que utilice todos los instrumentos a su alcance para frenar los desahucios, mediar de forma efectiva con la propiedad del inmueble y defender los intereses de estas familias frente a una actuación bancaria que resulta socialmente injusta y jurídicamente cuestionable.
Mirar hacia otro lado no es una opción. El alcalde debe decidir si está del lado de los fondos y los bancos o del lado de las vecinas y vecinos de Sevilla. En Palmete, el tiempo se agota y la responsabilidad es inequívocamente política, ha concluido Sánchez.



