
Ismael Sánchez (IU) pide al Gobierno una solución estable y segura para el acceso a la Escuela Infantil María Inmaculada ante los cierres de los Jardines de Murillo
El concejal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Sevilla, Ismael Sánchez, ha reclamado al Gobierno municipal que atienda de manera urgente las demandas de la comunidad educativa de la Escuela Infantil María Inmaculada, ubicada en los Jardines de Murillo, ante los graves problemas que sufren las familias cada vez que el parque se cierra por aviso meteorológico o riesgo de caída de ramas.
Sánchez ha solicitado al Ayuntamiento que abra una vía de diálogo real y efectiva con la dirección del centro y con las madres y padres, después de meses sin respuestas claras por parte de las distintas áreas municipales y de la Junta de Andalucía. Del mismo modo, ha propuesto que se realicen gestiones inmediatas con la compañía eléctrica Endesa para retranquear el transformador situado al inicio del parque. Esto permitiría habilitar un acceso seguro y permanente desde ese punto al centro educativo, evitando que los menores y sus familias dependan de decisiones de cierre del parque que no contemplan alternativas.
El concejal ha explicado que las familias llevan años denunciando esta situación sin que ninguna administración haya ofrecido una solución estable. Los cierres del parque dejan sin acceso a los más de 40 niños escolarizados, generan graves problemas de conciliación y alteran de forma significativa las rutinas de los menores. Además, el cierre preventivo obliga a las familias a improvisar soluciones cada vez que se activa un aviso meteorológico, incluso cuando no llueve finalmente, provocando un estrés añadido infantil y familiar.
Las madres y padres han trasladado al concejal el recorrido de reuniones y comunicaciones mantenidas durante los últimos meses con distintos responsables públicos. En julio consiguieron, por primera vez en 15 años, reunir en un mismo encuentro al delegado de Educación de la Junta, representantes de Educación y Patrimonio del Ayuntamiento, y al coordinador general de Emergencias, Seguridad y Eventos del CECOP. En esa reunión, presentaron una propuesta detallada para los días de cierre preventivo, consistente en abrir la puerta pequeña de Menéndez Pelayo, habilitar un corredor seguro dentro de los Jardines de Murillo con control de seguridad y permitir el acceso a la escuela por el portón del Alcázar, tal y como ya se ha utilizado en ocasiones anteriores por motivos de obras.
El representante del CECOP consideró la propuesta viable y se comprometió a trasladarla al área de Parques y Jardines, que debía autorizar la actuación. Sin embargo, desde ese momento las familias relatan que no han vuelto a recibir una respuesta clara ni convocatoria para avanzar en una solución definitiva. De hecho, tras varios intentos de retomar la coordinación en septiembre y octubre, los mensajes enviados por las familias quedaron sin contestación. Finalmente, la dirección del centro fue informada por teléfono de que ninguna administración asumiría la responsabilidad de abrir el parque ni de garantizar un acceso seguro.
Las familias denuncian la inacción institucional y la incoherencia en los procedimientos, al tiempo que recuerdan que no piden excepciones ni actuaciones arriesgadas, sino alternativas seguras y viables para que sus hijos puedan ejercer su derecho a la educación sin depender de cierres preventivos del parque. También subrayan que esta situación afecta al bienestar y rutina de los menores, al descanso, al ánimo y a la estabilidad emocional, además de provocar problemas de conciliación laboral a padres y madres.
Ismael Sánchez ha mostrado su disposición a elevar esta problemática el próximo viernes a la Comisión de Control y ha reclamado al alcalde que deje de mirar hacia otro lado. “No es razonable que, ante cada episodio de lluvia o aviso meteorológico, esta escuela infantil quede aislada y las familias abandonadas a su suerte. El Ayuntamiento tiene la obligación de garantizar un acceso seguro y estable. La propuesta de retranquear el transformador y habilitar un acceso es técnicamente viable y permitiría acabar con años de incertidumbre.”
El concejal ha insistido en que la Escuela Infantil María Inmaculada es un centro histórico y con un enorme valor educativo y social en la ciudad, y ha exigido que se proteja y se garantice su continuidad con condiciones dignas tanto para las familias como para los trabajadores.



