
Izquierda Unida acusa al Gobierno municipal de llegar tarde y sin acuerdos en la tasa de basura y exige justicia fiscal para no castigar a las familias trabajadoras
Ismael Sánchez, concejal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Sevilla, ha criticado duramente la gestión del Gobierno del PP en relación con la nueva tasa de recogida de residuos, una ordenanza que finalmente tuvo que ser retirada ante la incapacidad del Ejecutivo municipal para alcanzar acuerdos con ningún grupo político.
Desde IU señalan que el Gobierno llega tarde y mal a una obligación legal que debía haberse abordado con planificación, diálogo y rigor técnico. “Ha empezado el 2026 y no hay ordenanza”, lo que a juicio de Sánchez demuestra que “el texto presentado carecía de coherencia, justicia social y sentido común, y que no respondía ni al espíritu ni a los objetivos de la normativa estatal y europea en materia de residuos”.
Izquierda Unida denuncia que la propuesta del PP castigaba de forma injusta a las familias trabajadoras, que iban a sufrir subidas reales de hasta un 150% en la tasa de basura, mientras que grandes tenedores de viviendas y empresas, responsables de una mayor generación de residuos, resultaban claramente beneficiados. Sánchez es contundente al respecto: “no vamos a permitir que se cargue el coste de la tasa sobre quienes menos capacidad económica tienen”.
El concejal explica que uno de los principales errores del planteamiento del Gobierno era confundir conceptos básicos: se pretendía calcular una cuota fija aplicando un criterio variable como el consumo de agua y, además, otorgar a esa parte fija un peso cercano al 80% del total de la tasa, relegando la parte variable —la realmente vinculada a la generación de residuos— a apenas un 20%. “Así no se incentiva ni la reducción de residuos ni el reciclaje, y se pervierte completamente el principio de justicia ambiental”, señala.
Sánchez recuerda que la cuota fija debe responder a la mera prestación del servicio, se utilice o no, y que su peso debe ser equilibrado. Por ello, el grupo defendía una estructura más justa, con un reparto 50% cuota fija y 50% cuota variable, que permitiera cumplir la ley sin penalizar a la mayoría social.
Desde IU insisten en que ordenanza tiene que haber, porque la ley hay que cumplirla y Sevilla no puede exponerse a sanciones o pérdida de fondos, pero advierten de que no aceptarán una tasa injusta y desequilibrada. Sánchez que ha tendido la mano para trabajar un nuevo texto que vaya en el verdadero espíritu de la norma: reducir la generación de residuos, fomentar el reciclaje y garantizar justicia fiscal y no convertir la tasa en un castigo para las familias trabajadoras, lamenta que haya iniciado el 2026 y Sevilla no cuente con la ordenanza obligatoria.
“Si yo puedo pagar el doble, ¿puedo contaminar el doble? Evidentemente no. La tasa de basura debe servir para cambiar comportamientos y proteger a quienes menos tienen, no para beneficiar a los de siempre”, concluye el portavoz del Grupo Municipal.


